domingo, 14 de septiembre de 2008

Argumentos y citas

Me ha hecho pensar el que no valga citar fuentes para argumentar. Está bien, porque hay cosas que más o menos se pueden argumentar sin recurrir a fuentes, pero hay otras que no sabría cómo.

Se me ocurren al menos un par de demostraciones empíricas de que la Tierra es redonda. Pero si solo pudiéramos demostrarlo mediante el Péndulo de Foucault (ya que la Tierra rota, es una esfera), necesitaríamos que la persona incrédula tuviera unos conocimientos mínimos de física.

Se da el caso de que muchos no tienen esos conocimientos mínimos, en serio, ni tampoco de óptica. Así que solo nos quedaría recurrir a fuentes para que lo entiendan... ¡ah, pero las fuentes no son un argumento válido frente a la costumbre! ¡Estamos perdidos!


6 comentarios:

Dodo dijo...

No es evidente que la Tierra deba ser (cuasi) esférica por el mero hecho de rotar sobre sí. Podría ser un cubo, por ejemplo, como postulaban algunos en la Edad Media. Hay que saber un poco cómo funciona la gravedad, qué orden de masa tiene un planeta de su tamaño, algo de resistencia de los materiales... demasiado. Recuerda: para cada cosa hay una conspiranoia. Con fuentes. ¿A que jode?

Résped dijo...

Estaba posteando y digo, "a que viene un capullo y me jode el argumento". Algún día me gustaría ver tu libretita (si no tiene las tapas negras o rojas y la cierras con una gomita, no me lo digas).

Résped dijo...

Por cierto, que imaginando esto puse lo de la óptica... dos argumentos:

-Sencillo: ¿por qué un barco se aleja y vemos su vela cuando ya no vemos el casco?
-Complejo: ¿por qué el firmamento en el hemisferio conocido prejuiciosamente como norte es distinto al firmamento del h.c.p.c. sur?

Hispa dijo...

¿Porque depende de hacia dónde miran las vacas?

Dodo dijo...

Venga, ahora explícanos el límite de Roche con palabras simples, y su consecuencia más obvia: los anillos de Saturno no pueden ser discos sólidos.

Résped dijo...

Ale, menos hablar de la importancia de las fuentes en los argumentos, me vais a dar por todas las esquinas.