Los dioses nacen de la ignorancia de aquellos que necesitan seres superiores a los que rogar cuando están en un apuro, seres cuya palabra justifique la suya y cuyas acciones, fuera de toda duda, hagan que las suyas sean perdonadas, desaparezcan.
La maldad y la malicia van en grupos, porque son cobardes. Y por eso necesitan líderes espirituales, para no asumir la responsabilidad de sus actos.
La maldad y la malicia van en grupos, porque son cobardes. Y por eso necesitan líderes espirituales, para no asumir la responsabilidad de sus actos.

Lo malo de las religiones, como de los grupos que siguen a un líder es que acaban por perder la personalidad individual para convertirse en un rebaño que solo repite las consignas; las magnifica, claro, las agranda, las berrea por agradar, sabiendo que luego, recibiran la protección de su pastor. Lo malo es que los rebaños son ovejas y lobos contra los disidentes y los que pretenden no seguir a ningún rebaño.