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sábado, 7 de noviembre de 2009

El significado de tu nombre

Una chica se me acerca en uno de esos mercados medievales que ahora acompañan cualquier feria o fiesta. Lleva un vestido que intenta parecer de campesina medieval.

- ¿Cómo te llamas?

No intenta ligar, lo sé no solo porque voy con la parienta, la he visto preguntar a otras personas. No quiero parecer desagradable, contra mi costumbre.

- Salva.

- Por tres euros te digo el significado de tu nombre y te lo puedes llevar en un pergamino, por cinco en un ladrillo.

La miro, entre irónico y excéptico.

- Me llamo Salvador - repito, a ver si cae.

- Y, ¿quieres saber lo que significa?

- Uhm, veamos... ¿que salva?

Me mira, sin acabar de entender, debe creer que si respondo estoy a punto de comprar. Embiste de nuevo.

- Además del significado pone la suerte que te espera. ¿Sabes que nuestro nombre dice cosas de nuestra personalidad?

Como María Jesús me está apretando la mano le digo un simple "no me interesa, gracias" y me muerdo la lengua. Además, ya le anda preguntando el nombre a otra persona.

sábado, 4 de octubre de 2008

Tonto

Hace unos días que me pregunto cuántos tipos de tonto hay. Pensarán que es una cuestión vana, pero no debe ser tanta si ocupó a san Agustín. Mi clasificación es menos elaborada, veamos:

  • Tonto. Está claro que este tipo es el primero, el más liviano y evidente, definido por Forrest Gump (Tonto es el que hace tonterías). Ninguno estamos libres de entrar en esta categoría, si bien en ella podemos estar de forma provisional (no es lo mismo estar que ser).
  • Tontorrón. Se trata de un caso leve, como el anterior suele ser transitorio y a menudo tiene una etiología amorosa.
  • Tonto del bote. Se entretiene con cualquier cosa, no ha de ser necesariamente un bote, claro, su obsesión puede ser de cualquier tipo.
  • Tonto del haba (abreviado tontolaba). Independientemente de las etimologías más o menos ingeniosas insultar con vegetales ya indica cual es el puesto evolutivo al que hemos llegado. Nótese que en valenciano vale con decir faba.
  • Tonto del culo. Este caso ya no puede ser provisional, se trata de un rasgo, o sea, de un estado permanente.
  • Es tonto y lo sabe. La cosa es grave, si uno es capaz de reconocerse en esta categoría la cosa debe ser bastante evidente ya que reconocer la propia inutilidad es siempre lo último.
  • Es tonto y en su casa lo saben. Este es el estado superior, si la abuela no dice "este niño es listísimo" (listismo en manchego) la cosa no es susceptible de empeorar ni siquiera atendiendo a las leyes de Murphy.

lunes, 8 de septiembre de 2008

No sigas leyendo

En mi niñez y en mi adolescencia fui un ávido lector. Leía dos, tres, cuatro e incluso más libros a la vez. Leí todos los libros que había en mi casa en repetidas ocasiones, y cuando digo todos, no estoy exagerando demasiado, pues hasta la Biblia, la enciclopedia Durvan, los libros de cría de conejo... todos iban pasando por mis manos.

Luego me convertí en lector de biblioteca. A los doce años pasaba los sábados por la mañana en la bilbioteca, afición extraña para cualquier infante.

Mi casa distaba una horita en autobús de la facultad y eso me permitió leer casi un libro diario durante algunos años. Sin embargo, en esa época dejé de leerlo todo. Tomé la costumbre de leer las 10 ó 20 primeras páginas y luego tomar la decisión de seguir leyendo o dejar el libro. Si un libro no me dice nada en 20 páginas, no veo motivo para seguir leyendo. Sé que me pierdo maravillas, pero me da igual, hay libros que no me importa releer hasta la extenuación y con otros no veo motivo para pasar del primer capítulo.

Lo mismo pasa con los blogs. Si no me gusta una entrada, no veo motivo para volver a por otra. Sin embargo, cada vez recibo más comentarios sobre lo poco que les gusta mi blog. Una recomendación: NO SIGAN LEYENDO.

martes, 2 de septiembre de 2008

La inteligencia permanece

Hace años que mantengo una teoría: La inteligencia no se crea ni se destruye. Según mi teoría la cantidad de inteligencia es siempre la misma, de forma que, al aumentar la población, tocamos a menos.

Ese es el motivo por el que toda la filosofía relevante se formuló en la Antigua Grecia, o al menos se prefiguró, cuando la población mundial era muchísimo menor.

Más tarde descubrí que la rica y nunca bien ponderada paremiología castellana tenía este principio perfectamente formulado, con el sarcasmo del hombre de campo: Cada día que amanece, el número de tontos crece.

Ruiz Zafón lo formula de otra manera:

Sempere me sirvió un vaso de agua de Vichy.
-Tenga. Esto lo cura todo, menos la tontería, que es una pandemia en alza.

(La negrilla es mía.)