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lunes, 13 de julio de 2009

El hipotálamo ya no viaja

Rectificar es de sabios y eso es lo que han hecho los publicistas encargados de la campaña del SEAT Exeo. En los nuevos anuncios el hipotálamo ya no viaja por el sistema nervioso; asesorados han decidido cambiar el enunciado para decir que "el hipotálamo manda señales a través del sistema nervioso". Mucho mejor, hombre, ¿dónde va a parar?

martes, 7 de julio de 2009

Creacionismo y evolución conjugados

Lo que no consiga la publicidad no lo consigue nadie. No encuentro por internet las imágenes para pincharlas, pero recomiendo que se vea el anuncio del pan Bimbo que ahora vemos en televisión. Este nuevo producto usa un tono bíblico para indicarnos lo divina que es esta marca y la necesaria intervención de Dios en el pan de molde primero, en el pan sin corteza después y en el producto de corteza blanca, ahora.

Pero si esta comparación divina no es suficientemente esclarecedora la frase final es genial: La evolución del pan de molde. Hay que ser un genio o un completo estúpido para conjugar evolución y creacionismo sin ruborizarse.

Lo que son los publicitarios de Bimbo, júzguelo cada uno, ahora yo seguiré comiendo Panrico, no por la publicidad, sino por el sabor.

lunes, 23 de marzo de 2009

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca...

No sé si muchos han visto la publicidad del SEAT EXEO y han reconocido el principio del poema Ítaca, de Constantino Cavafis (o Kavafis, que de las dos formas se encuentra). Para los que no conozcan el poema les dejo la versión cantada en catalán, al que puso música Lluis Llach y más abajo la traducción al castellano:



Ítaca

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
no temas a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.