Poner límites a los blogs viene a ser como poner lindes al campo (este me lo guardo para mi otro blog), pero muchos no dejan de verlo como una necesidad.
¿De donde viene esta necesidad? De la necedad, si me permiten el juego de palabras. Un blog no deja de ser un memo, en este caso yo, que se pone a escribir con un propósito más o menos concreto, en este caso el desahogo, y con la credibilidad de ese meno, aquí, ninguna.
Es cierto que hay blogs que cuentan cosas verídicas e interesantes, por ejemplo vean el blog de Hispa (no se lo pierdan, ese sí que es chulo, el blog que yo quisiera tener si no fuera un mastuerzo) o algunos de los que enlaza sobre ciencia o historia. Pero incluso entre estos últimos encontramos a los que quieren utilizar la historia con fines torticeros, como se ha hecho desde que se empezó a narrar la historia, por otra parte.
Por tanto al leer un blog, lo que saquemos de él debe ser filtrado por nuestra inteligencia, alcanzando un filtro tan bueno y objetivo como el receptor, NO COMO EL EMISOR.
Y pensarán tal vez que estoy hablando únicamente de aquellos wikipedistas que se toman en serio los blogs, pues miren: no. Hacernos caso a los blogs de chichinabo es una pandemia.
¿De donde viene esta necesidad? De la necedad, si me permiten el juego de palabras. Un blog no deja de ser un memo, en este caso yo, que se pone a escribir con un propósito más o menos concreto, en este caso el desahogo, y con la credibilidad de ese meno, aquí, ninguna.
Es cierto que hay blogs que cuentan cosas verídicas e interesantes, por ejemplo vean el blog de Hispa (no se lo pierdan, ese sí que es chulo, el blog que yo quisiera tener si no fuera un mastuerzo) o algunos de los que enlaza sobre ciencia o historia. Pero incluso entre estos últimos encontramos a los que quieren utilizar la historia con fines torticeros, como se ha hecho desde que se empezó a narrar la historia, por otra parte.
Por tanto al leer un blog, lo que saquemos de él debe ser filtrado por nuestra inteligencia, alcanzando un filtro tan bueno y objetivo como el receptor, NO COMO EL EMISOR.
Y pensarán tal vez que estoy hablando únicamente de aquellos wikipedistas que se toman en serio los blogs, pues miren: no. Hacernos caso a los blogs de chichinabo es una pandemia.