miércoles, 14 de enero de 2009

Grandes odios II

Obligado por los reciente acontecimientos en Oriente Próximo me veo obligado a repetir un post, así que voy a volver a citar a Esopo:

Una serpiente se acercó arrastrándose adonde estaba el hijo de un labrador, y lo mató.

Sintió el labrador un dolor terrible y, cogiendo un hacha, se puso al acecho junto al nido de la serpiente, dispuesto a matarla tan pronto como saliera.

Asomó la serpiente la cabeza y el labrador abatió su hacha, pero falló el golpe, partiendo en dos a la vecina piedra.

Temiendo después la venganza de la serpiente, dispúsose a reconciliarse con ella; mas ésta repuso:

-Ni yo puedo alimentar hacia ti buenos sentimientos viendo el hachazo de la piedra, ni tú hacia mí contemplando la tumba de tu hijo.


Moraleja: No es tarea fácil deshacer grandes odios.

martes, 13 de enero de 2009

Historias que me cuenta Martín: La luna roja

Ayer la luna seguía muy grande y roja. A veces la luna se ve roja y un astrónomo nos explicaría este efecto por no sé qué de la refracción de la luz. Martín no es astrónomo, pero aún sabe algunas de las verdades más importantes de la vida.

Mientras yo preparaba la cena Martín salió a la galería y me llamó desde allí. "Mira la Luna, me dijo, está naranja porque está enfadada". Martín no sabe de astronomía, ni siquiera sabe qué es eso, pero entiende muy bien a la Luna.

- ¿Por qué está enfadada, Martín?

- Porque le he pegado a Diego esta tarde.

Yo aún no me entero muy bien de las cosas e insisto.

- Pero Martín, esta tarde la Luna no estaba.

- Papá, la Luna siempre está mirando.

Y se entró en casa porque hacía mucho frío.

lunes, 12 de enero de 2009

Historias que me cuenta Martín: La Luna

Martín siente atracción por la Luna. Siempre sabe dónde está, la mira y me la señala. Cuando el Sol y la Luna están visibles me cuenta que el Sol, envidioso de la belleza de la Luna, no quiere irse y se hace el remolón; pero es un error, me cuenta, porque al estar los dos todo el mundo se da cuenta de que la luna es más bonita.

La Luna tiene cuatro fases, pero Martín nunca acaba de aclararse con las fases de la Luna y me lo pregunta: "¿Está creciente?" o "¿Está menguante?".

Ayer la Luna estaba llena. Todo el día había estado saliendo el sol, nuboso, lloviendo... y vuelta a empezar.

Por la noche volvíamos a casa del centro comercial en el que nos refugiamos cuando llueve para que Martín y Pablo puedan estirar las piernas y, desde el coche, Martín me contó su historia:

-Mira papá, la Luna quiere salir y las nubes no le dejan. Pero yo he soplado enseguida saldrá muy blanca. Si la Luna quiere está tan bonita delante como detrás de las nubes, pero ya le he dicho que salga porque he soplado a las nubes.

Luego, antes de entrar a casa, se paró y me apretó fuerte la mano. Me agaché y me confesó al oído:

-Papá, algún día estiraré la mano y cogeré la Luna para traérmela a casa.

sábado, 10 de enero de 2009

Temor a Dios

Estoy cada día más harto de los creyentes que no pueden entender una ética lejos del temor a su dios. Suponer que un ateo será más hedonista o menos preocupado por los demás ya que no tiene una ética basada en el temor es una forma simple de etnocentrismo que revela una mente maniquea en el peor sentido de la palabra, como los burros a los que, con las orejeras puestas, seríamos incapaces de explicarles que hay un mundo más allá del camino que son obligados a mirar.

Por otra parte, me da risa ese temor divino que hace que se esté asesinando a miles de personas en oriente próximo o que no impide que se masacre a inocentes en Irak, o que permite el fundamentalismo musulmán. A esos no se les pregunta en qué basan su ética, pues está muy claro.

Es mucho peor ser buena persona sin una religión que fundamente tus vivencias antes que ser un hjijoputa que todos los días hinca las rodillas en tierra... debe ser porque esto les resulta totalmente comprensible.

Decía hace tiempo Saramago, perdonen que no busque las palabras exactas, que los judíos estaban comportándose con los palestinos igual que los nazis lo hicieron con ellos. No sé si entonces alguien se escandalizó, hoy nadie lo duda. Alegar un título de propiedad escrito en un libro sagrado parece dar derecho a genocidiar a quien sea (perdonen el palabro).

Acabaremos con Dios antes que con las religiones, eso sin duda, al fin y al cabo Dios (probablemente) no existe y las religiones están ahí, las muy hijas de puta.

viernes, 9 de enero de 2009

Historias que me cuenta Martín

Hoy, un bicho ha entrado en la clase de Martín. Un bicho grande y con grandes fauces que ha asustado a Aina y no dejaba ir a los nenes al baño. María se ha enfadado con el bicho y ha cogido la escoba de la bruja Gertrudis para echarlo. María le ha dado con la escoba y lo ha convertido en una hormiguita que se ha ido fuera, donde ha podido seguir siendo bicho.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Carta abierta a un bloguero

Esta carta abierta es una ficción y no pretende ser un sarcasmo de una conversación leída en un canal de IRC. Tampoco supone llamar gilipollas a los que no tuvieron esa conversación ni me suda la polla que la entiendan.

Estimado señor X:

Recientemente he podido leer en su blog algunos comentarios que no he acabado de entender. Algunas de sus opiniones no me resultan fácilmente inteligibles, hasta el punto de que si las leo de una manera me cae usted muy bien, pero me doy cuenta de que tienen otra lectura, según la cual usted pasaría a caerme francamente mal.

Le agradecería que no dejara lugar a la interpretación. Tenga en cuenta que mi opinión está ampliamente sostenida por la comunicación actual, en la que los medios no solo nos informan sino que nos detallan cómo debemos opinar, por lo que no veo que un texto en el que se deje parte del contenido a la libre interpretación pueda considerarse de una manera amable y no como una vuelta atrás a mentalidades pretéritas.

Por otra parte, al no hablar usted claramente, no podemos tomar las medidas oportunas, lo cual puede salirle mal porque podemos hacer lo que nos dé la gana ya que sus declaraciones pueden considerarse inculpatorias en cualquier caso. Dirá usted que hay algo de contradictorio en mis palabras, pero yo no lo he visto.

Sin nada más, se despide atentamente

His master's voice

martes, 2 de diciembre de 2008

Cómo responder a las provocaciones

Guía para pistoleros.
Capítulo I

Quien se exaspera ante una provocación debe ser expulsado; si no sabemos qué ha dicho debe ser expulsado. El cinismo y el sarcasmo no acaban de entenderse bien, ante la duda, bloquea.
Un buen pistolero debe estar atento cuando los que no les caen bien tienen disputas para poder actuar de oficio.


Recomendación contra los pistoleros

Fábula de Esopo:

Diógenes, el filósofo cínico, insultado por un hombre que era calvo, replicó:

¡Los dioses me libren de responderte con insultos! ¡Al contrario, alabo los cabellos que han abandonado ese cráneo pelado!

Moraleja: Si regalamos un insulto, no esperemos de regreso un regalo menor.
Recomendación contra la recomendación contra los pistoleros
Es un sarcasmo: bloquea.

lunes, 1 de diciembre de 2008