lunes, 29 de noviembre de 2010

Representatividad

Ayer votaron en las elecciones catalanas el 60% del censo, lo que significa que en estas votaciones quisieron estar representados 3.135.764 ciudadanos, de los más de siete millones y medio de habitantes que tiene.

De los que no pueden votar, los motivos son múltiples: no tienen la edad, están incapacitados, son inmigrantes sin derecho a voto... De los que pudiendo votar no lo hicieron, poco podemos calificar: descontentos, indecisos, enfermos, viajeros... Pero sí que sabemos que el 59% de la población catalana no votó ayer.

Si sumamos los votos de los partidos que obtuvieron representación, veremos que dan 2.808.445, lo que significa que al menos 327.319 de los votantes de ayer no han conseguido ser representados durante los próximos años, y digo al menos, porque si vamos al voto provincial, veremos que el sistema beneficia a los grandes partidos (por provincias) y hace que sus votantes estén más representados que los votantes de partidos pequeños o de implantación más general y menos provincial.

Así, solo el 38% de los habitantes de cataluña están representados en el parlamento y con la mitad de estos se tendrá mayoría suficiente (menos de un millón doscientos mil votantes).

Las cuentas no salen y no se intenta mejorar. Las leyes electorales fragmentarias (por provincias) son injustas en las autonomías y muy injustas en las elecciones nacionales. El sistema d'Hont y las barreras en el 3% (en la Comunidad Valenciana 5%) agravan este problema de representatividad.

Pero los beneficiados son los que hacen las leyes...