Lo que no consiga la publicidad no lo consigue nadie. No encuentro por internet las imágenes para pincharlas, pero recomiendo que se vea el anuncio del pan Bimbo que ahora vemos en televisión. Este nuevo producto usa un tono bíblico para indicarnos lo divina que es esta marca y la necesaria intervención de Dios en el pan de molde primero, en el pan sin corteza después y en el producto de corteza blanca, ahora.
Pero si esta comparación divina no es suficientemente esclarecedora la frase final es genial: La evolución del pan de molde. Hay que ser un genio o un completo estúpido para conjugar evolución y creacionismo sin ruborizarse.
Lo que son los publicitarios de Bimbo, júzguelo cada uno, ahora yo seguiré comiendo Panrico, no por la publicidad, sino por el sabor.
Pero si esta comparación divina no es suficientemente esclarecedora la frase final es genial: La evolución del pan de molde. Hay que ser un genio o un completo estúpido para conjugar evolución y creacionismo sin ruborizarse.
Lo que son los publicitarios de Bimbo, júzguelo cada uno, ahora yo seguiré comiendo Panrico, no por la publicidad, sino por el sabor.
